Los jóvenes de 18 a 25 años están construyendo sus propios sistemas de información; y no van a esperar que los medios tradicionales se pongan al día.
Una investigación de FT Strategies y el Knight Lab en tres continentes confirma lo que muchos ya sospechaban: que para esta generación, la credibilidad no viene de premios periodísticos ni marcas centenarias, sino de la experiencia vivida y la especialización temática. Prefieren a alguien que vivió algo de primera mano o es genuinamente experto en un tema, antes que a un medio establecido contándoles lo que pasó; y cuando leen sobre cambio climático o derechos civiles, la pregunta no es “¿qué ocurrió?” sino “¿qué puedo hacer?”.
El informe plantea que no es un problema de formatos o plataformas: es un problema de propósito. Los modelos tradicionales asumen audiencias pasivas que eventualmente “madurarán” hacia nuestro contenido; pero esta generación aprendió a filtrar información a través de redes de confianza en videos cortos, a corroborar datos en comunidades online y a construir significado mediante conversaciones digitales con personas que sienten que conocen.
Alrededor del mundo, hay redacciones intentando “adaptarse a los jóvenes” mientras mantienen intactas las estructuras que generan desconexión; el problema no es la plataforma que usamos, sino si se está dispuestos a redefinir qué significa hacer periodismo cuando la percepción de autoridad dejó de venir de la institución y empezó a venir de la experiencia.
El reporte completo está en next-gen-news.com.
Las nuevas generaciones y el consumo de información
