Lo que empezó en 2011 como un evento de cien personas se convirtió en una organización sin fines de lucro de cincuenta voluntarios que llenó los teatros más grandes de Córdoba, con las ideas como única estrella.
En el equipo fundador me ocupé de la dirección, la comunicación y la coordinación de oradores. En 2015 editamos “Ideas que impulsan y transforman”, el libro que reúne las ideas de los primeros años, y ese fue mi último año en la organización.









