Juan Manuel Lucero
RADAR IA · 2025

Los empleados estrella amplían su ventaja

Mi lectura

Se suele decir que la la IA empareja: un junior con Gemini o ChatGPT rinde casi como un senior. Pero...¿y si fuese lo contrario?. El que sabe mucho de su tema saca más de la herramienta, porque sabe qué pedirle, detecta cuándo se equivoca y la usa en lo que importa. El que sabe poco no tiene con qué juzgar lo que le devuelve. Este paper lo llama «efecto Mateo de la IA», por el versículo del evangelio que dice que al que tiene se le dará más.

Los empleados con mayor experiencia y uso estratégico de plataformas de creación automática aumentaron su rendimiento respecto al resto, ampliando la brecha de desempeño. Las herramientas personales de creación automática incrementaron su poder de negociación al permitir resultados de alto valor independientes de la empresa, mientras los sistemas empresariales de apoyo reforzaron la capacidad de la firma para capturar valor.

Los empleados estrella amplían su ventaja

En la práctica cotidiana de las organizaciones, la llegada de la IA generativa ha dejado de ser una novedad para convertirse en una herramienta que separa a los empleados que dominan su uso estratégico de los que la emplean de forma superficial. Cuando los “estrellas” del conocimiento combinan su experiencia profunda con la capacidad de crear contenido, código o análisis al instante, su productividad se dispara y la brecha de desempeño se amplía, desafiando la expectativa de que la tecnología nivelaría el terreno de juego. Este fenómeno, que los autores del paper de *Human Resource Management* denominan “Efecto Mateo específico de la IA”, implica que la adopción de la IA no solo transforma procesos, sino que reconfigura la distribución del valor dentro de la empresa.

El argumento central sostiene que la IA no es un simple multiplicador de eficiencia, sino un agente que intensifica la estratificación del talento. Los empleados que adoptan herramientas personales de creación automática pueden generar resultados de alto valor sin depender de la infraestructura de la firma, lo que les otorga una mayor capacidad de negociación y una forma de capital portable. En contraste, los sistemas de IA corporativos actúan como mecanismos de aislamiento que facilitan a la empresa capturar ese valor, reforzando su control sobre los outputs generados internamente. Así, la teoría tradicional de capital humano debe ampliarse para reconocer la complementariedad entre habilidades humanas y capacidades artificiales, y para explicar cómo esa interacción produce tanto ganancias de productividad como tensiones de equidad.

Los directivos deben replantear sus políticas de gestión del talento y de inversión tecnológica. Primero, es imprescindible crear marcos de gobernanza que regulen el acceso a herramientas personales de IA, evitando que se conviertan en armas de ventaja desproporcionada. Segundo, la estructuración de incentivos debe alinearse con la creación de valor compartido, premiando no solo la producción individual sino también la colaboración que potencie los recursos de la empresa. Finalmente, la capacitación continua debe enfocarse en elevar el nivel de competencia de toda la fuerza laboral, de modo que la brecha no se convierta en una barrera estructural, sino en una oportunidad para redistribuir los beneficios de la IA de forma más equitativa.

Conclusiones

  • La adopción de plataformas de creación automática tiende a ampliar las diferencias de rendimiento entre empleados estrella y el resto.
  • Las herramientas personales de creación automática aumentan el poder de negociación de los trabajadores al hacer su output más portátil.
  • Los sistemas empresariales de apoyo actúan como mecanismos de aislamiento que fortalecen la captura de valor por la firma.
  • Las organizaciones deben replantear sus modelos de capital humano para equilibrar productividad y equidad.